La vigilancia algorítmica en América Latina


El avance de tecnologías de análisis masivo de datos reabre un debate histórico sobre control, justicia y derechos en la región

En los últimos años, distintos gobiernos de América Latina han incorporado tecnologías de análisis masivo de datos, inteligencia artificial y sistemas algorítmicos de apoyo a decisiones públicas. Estas herramientas suelen presentarse como soluciones técnicas para mejorar eficiencia estatal, seguridad y gestión administrativa. Su uso se expande en áreas sensibles como seguridad interior, justicia, políticas sociales, migración y salud.


Sin embargo, su implementación no es inocente y constructiva. Se da en un contexto regional atravesado por debilidad institucional, corrupción del Poder Judicial, antecedentes de persecución política y una fuerte dependencia tecnológica externa. Esta combinación plantea interrogantes legítimos sobre el impacto real de estas tecnologías en la democracia y los derechos fundamentales.

Este artículo propone una mirada informativa y contextual sobre esos riesgos, tomando como referencia debates internacionales y casos emblemáticos —como el de la empresa estadounidense Palantir Technologies— sin reducir el problema a una sola compañía. El foco está puesto en las condiciones políticas y judiciales que permiten que herramientas extremadamente poderosas operen sin control democrático efectivo.



¿Qué hacen estas tecnologías y por qué generan preocupación?


Las plataformas de análisis avanzado de datos permiten integrar información proveniente de múltiples fuentes, tanto públicas como privadas. A partir de ese cruce de datos, los sistemas pueden:


  • detectar patrones y correlaciones complejas,

  • construir perfiles individuales o colectivos,

  • asignar niveles de riesgo o prioridad,

  • asistir decisiones administrativas, policiales o judiciales.


Estas capacidades, ampliamente utilizadas en el sector privado, adquieren otra dimensión cuando se aplican sobre datos personales o sensibles y cuando influyen en decisiones de gobiernos que afectan derechos. Por este motivo, su uso ha sido objeto de debate en democracias sana de todo el mundo.


Un contexto regional que obliga a extremar cuidados


Memoria histórica y vigilancia


América Latina tiene una historia marcada por dictaduras y regímenes autoritarios que utilizaron sistemas de inteligencia interna, archivos personales y cooperación represiva regional para vigilar y perseguir opositores políticos, sindicales y sociales. Experiencias como el Plan Cóndor forman parte de ese pasado reciente.

Estos antecedentes explican por qué el uso contemporáneo de tecnologías de vigilancia y clasificación social genera especial sensibilidad en la región. No se trata de una reacción exagerada, sino de una memoria institucional que sigue presente.


Democracias formales y justicia debilitada


En el período democrático, diversos informes de organismos internacionales y regionales han señalado problemas persistentes en varios países latinoamericanos: falta de independencia judicial, politización de fiscales y jueces, desigualdad ante la ley y escasa capacidad técnica para auditar sistemas complejos.


En este escenario, la incorporación de herramientas algorítmicas al funcionamiento del Estado no encuentra contrapesos sólidos. La ausencia de fallos judiciales o denuncias visibles no necesariamente indica un uso adecuado, sino que puede reflejar opacidad, dificultades probatorias o debilidades estructurales del sistema de control.


Ilustración que representa la vigilancia y el análisis de datos masivos por parte de empresas como Palantir.

De la gestión de datos a la estigmatización indirecta


A diferencia de formas clásicas de persecución, los sistemas basados en datos permiten actuar de manera preventiva y silenciosa. No requieren una acusación formal ni una condena judicial para producir efectos concretos.

Especialistas en derechos digitales advierten que estos mecanismos pueden derivar en:


  • estigmatización preventiva de personas o colectivos,

  • reproducción de sesgos sociales preexistentes,

  • restricciones indirectas al acceso a derechos o beneficios,

  • priorización selectiva de controles e investigaciones.


Estos efectos suelen ser difíciles de detectar, ya que no siempre dejan huellas administrativas claras ni resoluciones judiciales explícitas.


Dependencia tecnológica y soberanía de los datos


Otro eje central del debate es la dependencia tecnológica externa. Muchos Estados contratan plataformas cerradas, delegan el procesamiento de información estratégica a proveedores extranjeros y carecen de acceso pleno al funcionamiento interno de los sistemas.


Esto abre interrogantes sobre la soberanía de los datos públicos, la capacidad de auditoría independiente y el alineamiento de estas tecnologías con intereses geopolíticos ajenos a la región. Se trata de discusiones presentes en foros internacionales de gobernanza digital, no de denuncias infundadas.


Un debate necesario para la democracia


Plantear estos riesgos no implica rechazar la tecnología ni promover teorías conspirativas. Se trata de un debate legítimo sobre límites, controles y responsabilidades en el uso de herramientas que concentran un enorme poder de análisis y clasificación social.

Organizaciones de derechos humanos, académicos y expertos en políticas públicas coinciden en la necesidad de avanzar hacia:


  • marcos regulatorios claros,

  • evaluaciones de impacto en derechos fundamentales,

  • auditorías técnicas independientes,

  • control parlamentario y participación social.


Resumen de preocupaciones éticas

Categoría Principales críticas Riesgos
Vigilancia masiva Integración grandes bases de datos Erosión de privacidad individual
Policía predictiva Sesgo racial y social Perpetuación de injusticias
Migración y control social Rastreos de inmigrantes Derechos humanos vulnerados
Datos de salud Centralización de datos sensibles Desconfianza pública
Transparencia y control Contratos opacos Débil rendición de cuentas


El avance de tecnologías de análisis masivo de datos en América Latina plantea desafíos que exceden lo técnico. Su impacto debe analizarse a la luz de la historia regional, la calidad de las instituciones y la fortaleza del Estado de derecho.


Sin transparencia ni supervisión democrática real, estas herramientas corren el riesgo de profundizar prácticas de control y persecución indirecta, incluso sin rupturas formales del orden constitucional.


El debate no es ideológico ni conspirativo. Es una discusión urgente sobre datos, poder y democracia en la región.






Anexo

Preocupaciones éticas y de derechos humanos sobre tecnologías de análisis masivo de datos

(Caso de referencia: Palantir Technologies)

Este anexo sintetiza las principales preocupaciones éticas, legales y de derechos humanos asociadas al uso de plataformas de análisis masivo de datos por parte de Estados y agencias públicas. Las observaciones aquí reunidas se basan en debates académicos, informes de organizaciones internacionales y coberturas periodísticas especializadas.


1. Capacidad de vigilancia masiva y riesgo para la privacidad

Las plataformas de análisis avanzado de datos permiten integrar información proveniente de múltiples bases —registros administrativos, datos financieros, movimientos, comunicaciones y redes sociales— posibilitando la creación de perfiles detallados de personas y grupos.

Organizaciones de derechos digitales advierten que esta agregación puede derivar en formas de vigilancia masiva incompatibles con estándares internacionales de privacidad, especialmente cuando no existe consentimiento informado ni control judicial efectivo.

“The danger is not a single dataset, but the power gained by combining many datasets into a unified analytical system.”
“El peligro no reside en un único conjunto de datos, sino en el poder que se obtiene al combinar muchos conjuntos de datos en un sistema analítico unificado.”

Privacy International


2. Policía predictiva y reproducción de sesgos discriminatorios

El uso de sistemas algorítmicos para policía predictiva o evaluación de riesgos se apoya en datos históricos que reflejan desigualdades sociales preexistentes. Estudios académicos han demostrado que estos sistemas pueden reproducir y amplificar sesgos raciales, socioeconómicos y territoriales.

La automatización de decisiones sin supervisión humana suficiente plantea riesgos de discriminación indirecta y vulneración del principio de igualdad ante la ley.


3. Uso en políticas migratorias y control poblacional

Palantir ha sido objeto de críticas internacionales por contratos con agencias migratorias, particularmente en Estados Unidos, donde sus plataformas fueron utilizadas para cruzar bases de datos y facilitar operativos de detención y deportación.

Organizaciones de derechos humanos han advertido que estos sistemas pueden facilitar prácticas de control social automatizado, reduciendo las garantías de debido proceso y defensa.


4. Manejo de datos sensibles (salud, asistencia social, seguridad)

El uso de plataformas de análisis de datos en áreas como salud pública, asistencia social o emergencias sanitarias ha reavivado el debate sobre:

  • límites del uso secundario de datos,
  • riesgos de reidentificación,
  • falta de claridad sobre plazos de conservación y reutilización.

La preocupación central no es la gestión sanitaria en sí, sino la posible reutilización futura de datos sensibles en contextos ajenos a su propósito original.


5. Falta de transparencia y dificultades de supervisión pública

Una crítica recurrente a este tipo de tecnologías es su opacidad estructural. Los Estados suelen contratar plataformas cerradas, protegidas por secreto comercial o cláusulas de seguridad, lo que dificulta:

  • auditorías independientes,
  • control parlamentario,
  • acceso ciudadano a información relevante.

Esta falta de transparencia limita la rendición de cuentas democrática.


6. Brecha entre compromisos corporativos y efectos reales

Empresas como Palantir han publicado políticas formales de respeto a los derechos humanos. No obstante, especialistas señalan que la existencia de declaraciones corporativas no sustituye evaluaciones independientes de impacto, especialmente cuando la tecnología se utiliza en contextos de seguridad, justicia o control social.

El énfasis está puesto en los efectos reales de uso, más que en las intenciones declaradas.


7. Resumen de preocupaciones éticas centrales

Las discusiones internacionales coinciden en cinco ejes principales de preocupación:

  • Erosión de la privacidad individual y colectiva.
  • Potencial de vigilancia masiva sin control efectivo.
  • Discriminación algorítmica y estigmatización preventiva.
  • Falta de transparencia y rendición de cuentas.
  • Riesgo de uso político o judicial en contextos institucionales frágiles.

Estas preocupaciones forman parte de debates consolidados en organismos internacionales y no constituyen teorías conspirativas, sino advertencias basadas en evidencia empírica y análisis institucional.


Referencias

  1. Privacy International. Challenging the use of data exploitation and surveillance systems by governments.
    https://privacyinternational.org

  2. Open Democracy. Five reasons to worry about Palantir handling public data.
    https://www.opendemocracy.net

  3. Amnesty International. Surveillance technologies and human rights.
    https://www.amnesty.org

  4. Electronic Frontier Foundation (EFF). Predictive policing and algorithmic bias.
    https://www.eff.org

  5. United Nations Office of the High Commissioner for Human Rights (OHCHR).
    The right to privacy in the digital age.
    https://www.ohchr.org

  6. Palantir Technologies. Human Rights Policy.
    https://www.palantir.com/human-rights/


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