Mitigación del calor

Experiencia empírica aplicada a la mitigación del deshielo glacial en los Andes del Perú

Contexto territorial y problema abordado


Los glaciares tropicales andinos, particularmente en el Perú, han experimentado en las últimas décadas un retroceso acelerado, con consecuencias directas sobre:

  • Disponibilidad futura de agua

  • Regulación estacional de caudales

  • Estabilidad de ecosistemas de altura

  • Seguridad hídrica de comunidades aguas abajo

Un aspecto crítico del proceso de deshielo es el efecto de retroalimentación térmica que se produce cuando el hielo desaparece y deja expuestas superficies rocosas oscuras, las cuales:

  • Absorben mayor radiación solar

  • Elevan su temperatura superficial

  • Aceleran el calentamiento del entorno inmediato

  • Dificultan la reaparición o persistencia de nieve y hielo

Este mecanismo, bien documentado en glaciología, agrava el problema incluso sin cambios adicionales en la temperatura media del aire.

Antecedente empírico (experiencia real)

A comienzos de la década de 2010, en una zona de alta montaña del sur del Perú, cercana al antiguo glaciar Chalón Sombrero (región de Ayacucho, ~4.700 m s.n.m.), se llevó adelante una experiencia experimental no convencional.

Ante la pérdida acelerada del glaciar y la ausencia de recursos para intervenciones complejas, un grupo local impulsó una acción directa basada en un principio simple:

Si el hielo se pierde y deja roca oscura, esa roca acelera aún más el calentamiento; si se aclara la superficie, se reduce la absorción de energía.

La intervención consistió en pintar de blanco sectores de roca expuesta en zonas altas, próximas a antiguos cuerpos glaciares.


Infraestructura eléctrica con cables de cobre como fondo, representando la dependencia material de la electrificación.

Materiales y procedimiento

La aplicación se realizó de forma manual y artesanal, utilizando materiales de bajo impacto ambiental, entre ellos:

  • Cal (hidróxido de calcio)

  • Agua

  • Aglutinantes naturales (en algunos casos derivados orgánicos simples, como clara de huevo)

El objetivo no fue crear una capa estructural ni impermeable, sino modificar ópticamente la superficie, aumentando su reflectividad solar.

Las tareas se realizaron:

  • Sin maquinaria pesada

  • Con transporte manual de materiales

  • Sobre áreas limitadas, seleccionadas por su exposición solar y cercanía a zonas previamente glaciadas

Principio físico involucrado

Modificación del albedo

El fundamento de la intervención es directo:

  • Las superficies claras poseen mayor albedo

  • Reflejan una fracción mayor de la radiación solar incidente

  • Absorben menos energía térmica

  • Alcanzan temperaturas superficiales menores que superficies oscuras equivalentes

En ambientes de alta montaña, donde la radiación solar es intensa y la atmósfera más delgada, este efecto resulta particularmente relevante.

Efecto microclimático local

La reducción de temperatura superficial:

  • Disminuye la transferencia de calor al aire inmediato

  • Reduce el calentamiento del entorno rocoso

  • Favorece la persistencia de nieve estacional

  • Atenúa, localmente, el ciclo de retroalimentación térmica negativo

No se trata de “crear frío”, sino de evitar calentamiento adicional inducido por el oscurecimiento del terreno.

Resultados observados

Los resultados reportados fueron modestos pero consistentes con el principio físico:

  • Menor temperatura superficial en áreas tratadas

  • Persistencia relativa de nieve y hielo residual en comparación con zonas adyacentes no intervenidas

  • Ausencia de efectos ambientales adversos inmediatos

No se registró regeneración glacial en sentido estricto, ni se afirmó reversión del proceso global de deshielo.

El valor de la experiencia reside en haber verificado empíricamente un efecto local medible, utilizando medios extremadamente simples.

Alcance y limitaciones

Este tipo de intervención presenta limitaciones claras, que deben explicitarse:

  • El efecto es local y dependiente de la superficie tratada

  • No es viable cubrir extensiones glaciares completas

  • Requiere reaplicación periódica

  • No sustituye la mitigación climática global ni políticas de reducción de emisiones

Su utilidad se restringe a:

  • Zonas críticas puntuales

  • Experiencias piloto

  • Contextos de bajo acceso tecnológico

  • Investigación aplicada a pequeña escala

Valor técnico del antecedente

Más allá de su escala, la experiencia peruana resulta relevante porque:

  • Aplica un principio físico básico de forma directa

  • Interviene sobre un mecanismo de retroalimentación, no sobre el síntoma final

  • Demuestra que no toda acción técnica requiere alta complejidad

  • Pone en evidencia el rol del diseño superficial en procesos climáticos locales

En este sentido, dialoga con otras estrategias pasivas empleadas en distintos campos de la ingeniería: disipación de energía por geometría, control térmico por reflectividad, y uso de materiales simples para modificar flujos de energía.


Aplicación de control térmico pasivo en viviendas

Coberturas claras en techos metálicos como extensión del mismo principio físico

La experiencia de modificación del albedo superficial en zonas de alta montaña permite establecer un vínculo técnico directo con una práctica ampliamente difundida —aunque a menudo subestimada— en contextos urbanos y rurales de la Argentina: la aplicación de cubiertas claras o blancas en techos metálicos.

En ambos casos, la intervención no busca alterar el clima ni eliminar la radiación incidente, sino reducir la fracción de energía absorbida por superficies expuestas, actuando sobre un mismo principio físico elemental.

Contexto constructivo local

En amplias regiones del país, especialmente en climas cálidos o de elevada radiación solar, es habitual el uso de:

  • Techos de chapa galvanizada
  • Cubiertas metálicas prepintadas
  • Sistemas constructivos livianos, de baja inercia térmica

Estas soluciones presentan ventajas evidentes en costo, disponibilidad y velocidad constructiva, pero comparten una limitación física clara:
la alta carga térmica inducida por radiación solar directa.

En viviendas sin aislamiento adecuado, el techo se convierte en el principal vector de ingreso de calor, superando ampliamente a muros y aberturas.


Infraestructura eléctrica con cables de cobre como fondo, representando la dependencia material de la electrificación.

Principio físico compartido

El paralelismo con la experiencia andina es directo:

Superficies oscuras absorben mayor radiación solar; superficies claras reflejan una fracción mayor de la energía incidente.

En términos térmicos:

  • Chapa oscura → mayor absorción → mayor temperatura superficial → mayor flujo de calor hacia el interior
  • Chapa blanca → menor absorción → menor temperatura superficial → menor carga térmica interior

En condiciones de alta insolación, la diferencia de temperatura superficial entre una cubierta oscura y una blanca puede ser muy significativa, aun cuando el material base sea el mismo.

Control pasivo frente a soluciones activas

La aplicación de pintura blanca o recubrimientos reflectivos en techos metálicos constituye una forma clara de control térmico pasivo, con características comunes a la intervención en alta montaña:

  • No requiere aporte energético
  • No incorpora partes móviles
  • Funciona de manera continua mientras exista radiación
  • Incrementa su efecto cuanto más extremas son las condiciones externas

Al igual que en el caso glacial, no se introduce un mecanismo de compensación artificial, sino una modificación de la respuesta térmica del sistema.

Resultados observables en vivienda

Incluso sin instrumentación avanzada, los efectos suelen ser evidentes:

  • Menor temperatura del cielorraso
  • Reducción del sobrecalentamiento diurno
  • Disminución de la necesidad de ventilación forzada
  • Mejora del confort térmico en espacios habitables

Desde el punto de vista energético, no se trata de “eficiencia”, sino de reducción directa de demanda.

Analogía técnica entre ambos casos

Aunque los contextos difieren radicalmente en escala y función, el esquema físico es el mismo:

Alta montaña Vivienda con techo metálico
Roca oscura expuesta Chapa metálica expuesta
Alta radiación solar Alta radiación solar
Elevada absorción térmica Elevada absorción térmica
Superficie aclarada Pintura blanca
Menor calentamiento local Menor carga térmica interior

En ambos casos, la intervención no cambia el entorno, sino que modifica el intercambio energético entre el sistema y su ambiente.

Infraestructura eléctrica con cables de cobre como fondo, representando la dependencia material de la electrificación.

Limitaciones compartidas

Así como la pintura de rocas no detiene el retroceso glacial global, la pintura blanca en techos:

  • No reemplaza el aislamiento térmico
  • No corrige deficiencias de diseño bio-climático
  • No soluciona problemas estructurales o de ventilación

Su valor reside en ser una medida simple, económica y de implementación inmediata, especialmente relevante en contextos de recursos limitados.

Desde una superficie rocosa en los Andes peruanos hasta un techo de chapa en una vivienda argentina, el principio es el mismo:

no toda energía que llega debe ser absorbida.

Registrar, analizar y aplicar estos mecanismos simples forma parte de una ingeniería consciente de los límites, donde pequeñas decisiones materiales pueden producir efectos acumulativos relevantes.

En un escenario de restricciones energéticas y climáticas crecientes, este tipo de experiencias practicas y pasivas —modestas, locales y físicamente fundadas— merecen ser documentadas y pensadas como parte de una respuesta técnica más amplia, aun cuando no encajen en el imaginario de soluciones espectaculares.


Comparte en tus redes